
Angiografía fluoresceínica de fondo de ojo (AFG)
¿Qué es la AFG?
Esta sección explica en qué consiste la prueba y por qué es tan útil para el estudio de la retina.
La AFG es un método que capta imágenes de los vasos sanguíneos en la parte posterior del ojo tras inyectar fluoresceína sódica en una vena del brazo.
El tinte viaja por el torrente sanguíneo y resalta los vasos retinianos cuando la cámara toma fotografías rápidas y secuenciales.
Las imágenes muestran vasos bloqueados, con filtraciones o crecimiento anómalo, datos esenciales para planear un tratamiento adecuado.
¿Por qué se recomienda la AFG?
La prueba se indica cuando se sospechan problemas vasculares en la retina que pueden afectar la visión.
Permite detectar filtraciones y áreas con circulación deficiente antes de que produzcan daño visual permanente.
Identifica vasos anómalos bajo la mácula que deterioran la visión central.
Ayuda a localizar obstrucciones en las venas o arterias retinianas y a evaluar su impacto.
Revela lesiones que no se ven en un examen ocular rutinario.
Señala zonas donde el líquido acumulado reduce la claridad visual.
El procedimiento de AFG
Conocer los pasos del examen ayuda a que la experiencia sea más tranquila.
Se dilatan las pupilas con gotas y se revisa su historial de alergias. A veces se indica ayuno ligero para reducir náuseas.
Se coloca una vía intravenosa, se inyecta el tinte y se toman fotografías mientras el colorante circula por los vasos del ojo.
Todo el proceso dura entre 10 y 15 minutos. Mantener la cabeza y los ojos quietos mejora la calidad de las imágenes.
Posibles efectos secundarios
La AFG es segura, pero conviene conocer las reacciones más habituales.
Algunas personas sienten una breve oleada de náusea tras la inyección, que desaparece en segundos.
El tinte puede dar un tono amarillo a la piel y volver la orina amarillo anaranjado durante varias horas.
Picazón o sarpullido leve ocurren en pocos pacientes y suelen controlarse con antihistamínicos.
La dificultad para respirar o la anafilaxia son excepcionales, pero deben comunicarse de inmediato al personal médico.
¿Quién no es buen candidato para la AFG?
Existen situaciones en las que la prueba puede posponerse o requerir precauciones adicionales.
Se evita salvo que el beneficio supere cualquier riesgo potencial.
Si ha tenido reacciones graves, el médico valorará alternativas o medidas preventivas.
Problemas cardíacos, renales o hepáticos importantes pueden requerir una evaluación más cuidadosa.
Podrían experimentar más náuseas o vómito durante la prueba.
No se ha confirmado relación directa, pero se comenta para decidir con cautela.
Cómo prepararse para la AFG
Una buena preparación facilita un examen rápido y cómodo.
Comente sus medicamentos y alergias, organice un acompañante y lleve gafas de sol para después del examen.
Firmará el consentimiento informado, se revisará su visión y se colocará la vía intravenosa antes de empezar.
Comer algo ligero y mantenerse relajado ayuda a minimizar cualquier malestar.
Después de la prueba
Conocer el cuidado posterior le permitirá retomar sus actividades con seguridad.
La dilatación pupilar provoca visión borrosa y deslumbramiento durante varias horas, por lo que es mejor no conducir.
El tinte puede cambiar el color de la piel y la orina hasta 36 horas, lo cual es normal.
Beber agua y respirar profundo suele aliviarla rápidamente.
Descanse la vista, evite esfuerzos y manténgase hidratado para eliminar el tinte.
El médico revisará las imágenes y programará una cita para comentar resultados y próximos pasos.
Cómo la AFG orienta su tratamiento
Los hallazgos de la prueba permiten diseñar un plan de atención personalizado.
Las imágenes detalladas revelan la extensión y el tipo de daño vascular retiniano.
Facilita la planificación de láser, inyecciones o cirugía al señalar con precisión la zona afectada.
Repetir la AFG en el tiempo muestra la respuesta al tratamiento y ayuda a realizar ajustes oportunos.
Preguntas frecuentes
Estas respuestas aclaran las dudas más comunes sobre la angiografía fluoresceínica.
No, el procedimiento es prácticamente indoloro. La sensación de la inyección es breve y leve.
La visión borrosa causada por las gotas dilatadoras puede durar varias horas y luego vuelve a la normalidad.
La mayoría de los efectos son leves y transitorios. Si apareciera dificultad para respirar, picazón intensa o hinchazón, busque atención médica de inmediato.
Sí. En enfermedades crónicas como la retinopatía diabética o la degeneración macular, se pueden programar AFG periódicas para vigilar la evolución.
Compromiso con su salud visual
En nuestro centro de cuidado ocular ponemos a su disposición tecnología avanzada y un equipo dedicado a proteger su visión. Si tiene preguntas sobre la AFG o sobre cualquier aspecto de su salud ocular, estamos listos para ayudarle con información clara y atención personalizada.
